El conflicto en la planta avícola Granja Tres Arroyos, ubicada en Concepción del Uruguay, sumó un nuevo capítulo de tensión ante la falta de respuestas económicas concretas por parte de la patronal. Los operarios, representados por el Sindicato de la Industria de la Alimentación, decidieron de manera unánime rechazar una propuesta de la firma que pretendía canjear parte de los sueldos adeudados por vales de comida. La representación gremial busca asegurar de forma urgente el pago del 70% de los salarios de abril y exigir precisiones sobre el futuro laboral y la continuidad de los 950 empleados de la planta de la costa del Uruguay.
La decisión se tomó durante una asamblea realizada este miércoles a las 10 de la mañana en el predio del camping gremial en la localidad uruguayense. Allí, el secretario general de la seccional, Miguel Ángel Klenner, informó detalladamente sobre la oferta inicial de la empresa, consistente en un bono de $25.000 canjeable por mercadería en el almacén de la propia firma agroindustrial, lo que encendió el malestar de las familias afectadas.
Rechazo al canje de deuda por comida y exigencia de dinero en efectivo
Las bases y la conducción sindical consideraron inaceptable que se intente sustituir el salario por alimentos producidos por la propia compañía, en un contexto de profunda asfixia financiera para los hogares de los obreros. "Esta oferta fue cuestionada por la Federación, cuyo abogado sugirió que el pollo sea donado a los trabajadores, pero que la deuda salarial se cancele con dinero en efectivo para que el personal pueda 'ir tapando agujeros' económicos", aseguró Klenner a UNO.
Para la conducción del sindicato, la resolución definitiva de este extenso conflicto laboral está supeditada de manera exclusiva a la disposición real de la empresa para realizar aportes monetarios genuinos que salden la deuda salarial. Se espera que dicha oferta se concrete formalmente este viernes, bajo el ámbito de mediación dispuesto por la Secretaría de Trabajo de Entre Ríos y el gobierno de la provincia.
El fantasma de las suspensiones: Preocupación por una reapertura parcial
Más allá de la urgencia alimentaria y de haberes, el gremio manifestó su extrema preocupación ante el plan de reestructuración que esbozó la patronal. La firma argumentó que requiere una inversión de 8 millones de dólares para procesar un volumen de 80.000 pollos y lograr poner la planta La China en pleno funcionamiento con la totalidad de su personal recién a principios del próximo año.
Esta dilatación de los plazos introduce el peligro inminente de una división en el cuerpo de trabajadores debido a un esquema de reactivación sumamente acotado para el corto plazo: Una faena inicial de 80.000 pollos solo requeriría la labor operativa de 200 a 300 empleados en las líneas de producción.
El esquema propuesto dejaría fuera de actividad y sin ingresos corrientes a la gran mayoría de los 950 trabajadores que componen la plantilla estable de la empresa. "Una faena de 80.000 pollos solo requeriría la labor de 200 a 300 empleados, dejando fuera de actividad a la gran mayoría de los 950 trabajadores que componen la plantilla de la empresa", advirtió el sindicalista.
Este escenario plantea un severo desafío estratégico que centrará los debates en la audiencia clave del próximo viernes. Allí las partes deberán definir bajo qué criterios se seleccionará al personal activo y, fundamentalmente, qué mecanismos de compensación económica se implementarán para mitigar el perjuicio de quienes continúen suspendidos y sin tareas asignadas en Concepción del Uruguay.