La Selección Argentina ya sabe que nadie le discutirá el liderazgo de su zona en el Mundial 2026. Por eso, el cuerpo técnico comandado por Lionel Scaloni y los millones de hinchas miran los partidos de los otros grupos para saber cómo sería su camino en la máxima competencia del fútbol internacional. De la mano de su capitán y emblema, Lionel Messi, el combinado nacional se aseguró el grupo y sostiene el sueño colectivo de defender la corona.
La clasificación a la siguiente fase del certamen la consiguió el conjunto albiceleste con su trabajado triunfo ante Austria. Si bien aquel encuentro no tuvo un desenlace agónico, se selló recién en el tiempo de descuento, cuando el astro rosarino firmó su doblete histórico. Sin embargo, y con todo el abanico de posibilidades bien claro para ganar la zona, hasta que no terminara el partido entre Jordania y Argelia no podía haber certeza absoluta de que la posición definitiva en el Grupo J fuera la de un puntero inalcanzable para el resto de los competidores.
El resultado ajeno que trajo tranquilidad al búnker nacional
Pese a que el triunfo parcial de Jordania obligaba conceptualmente a la Albiceleste a jugar por los puntos el próximo sábado 27 de junio, finalmente los argelinos lograron revertir el marcador en el complemento. Con el 2-1 final en favor de la escuadra africana —resultado que los dejó merced a una verdadera final por el segundo puesto contra Austria en la última jornada—, se aseguró de manera matemática el primer puesto de Argentina.
De esta manera, el encuentro del próximo sábado ante el combinado jordano se disputará, en el plano estrictamente de los puntos y lo deportivo, sin absolutamente nada por perder para el plantel de Scaloni, abriendo la posibilidad de rotar futbolistas y preservar el desgaste físico de los titulares de cara a los cruces eliminatorios.
Las variables matemáticas y el criterio de desempate de la FIFA
La explicación reglamentaria que confirma el liderazgo indiscutido de la Selección Nacional se fundamenta en las siguientes variables de la competencia:
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Si los jordanos vencían en su respectivo compromiso, hubieran alcanzado la línea de Austria con 3 unidades en la tabla general.
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Como estos seleccionados ya se enfrentaron entre sí, ambos combinados podían lograr llegar a los 6 puntos en la última fecha de la fase de grupos.
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Dicho escenario hubiese igualado la línea de puntos de los dirigidos por Scaloni, forzando un desempate olímpico con variables múltiples en la definición.
Lo que sí está claro en el panorama actual es que ahora el único equipo que puede llegar a la cima junto a la Albiceleste es el conjunto austríaco. No obstante, para que eso ocurra se necesitará una derrota argentina el fin de semana y ni siquiera bajo esa circunstancia le alcanzará para desplazar al campeón vigente, ya que Austria perdió en el mano a mano directo frente a la Argentina y la nueva regla de la FIFA contempla esa condición específica para definir cuál de los dos lideratos se impone en la clasificación final. Con la tranquilidad del objetivo cumplido, las barriadas entrerrianas se preparan para vivir una nueva jornada de fiesta popular esperando por el rival de los 16avos de final.