El entramado productivo de la provincia sufre otro golpe que vulnera el sustento de más de un centenar de familias entrerrianas. Los trabajadores despedidos de la firma UniónBat continúan con un acampe por tiempo indeterminado frente a las instalaciones de la fábrica de baterías, ubicada en el Parque Industrial Gualeguaychú. La medida de fuerza, que comenzó el pasado viernes e incluyó la quema de cubiertas, se mantiene firme en reclamo de la conciliación obligatoria y la defensa de los puestos de trabajo destruidos de forma imprevista.
La desvinculación masiva afectó a un total de 101 trabajadores que quedaron sin sustento de un momento para el otro, en un contexto de profunda recesión económica y caída del empleo formal en la provincia. Las cesantías fueron ejecutadas sin previo aviso por la conducción de la empresa, que adujo razones de producción para justificar la clausura definitiva del establecimiento local.
El impacto de la apertura de importaciones en la industria local
La parálisis de la actividad en la planta textil y metalúrgica regional no responde a un hecho aislado, sino a las consecuencias directas de las políticas económicas que propician la desprotección del mercado interno frente a la producción extranjera.
Matías Fernández, operario de 45 años de edad y con una antigüedad de 22 años de servicio en la planta, describió la desazón del personal y el trasfondo comercial que desencadenó el conflicto laboral:
“Más allá de alguna merma dirigida por ellos, nosotros mantenemos reuniones cada dos semanas con la empresa y el martes tuvimos una reunión y nos dijeron cómo íbamos a continuar”.
A pesar de las conversaciones previas, el trabajador consignó que “es de conocimiento público la merma en la actividad por el ingreso de baterías extranjeras, lo que afecta directamente las ventas”.
Respecto de la metodología utilizada por la patronal para impedir las tareas habituales de los obreros y comunicar el cese de las operaciones, Fernández detalló la secuencia ocurrida al finalizar la semana pasada:
“Nosotros manejamos cuatro rotaciones, el turno del viernes a las 6 trabajó normal, y cuando iba a ingresar el turno de las 12 nos prohibieron el ingreso, y ahí empezaron con los despidos masivos y dijeron que la empresa tomó la decisión de cerrar este establecimiento”.
“Empezaron a llegar whatsapp con documentos en PDF, lo recibimos con total incertidumbre, tratando de averiguar a qué correspondía ese archivo, y nos presentamos a la Comisaría Séptima para denunciar que no nos dejan ingresar a nuestro lugar de trabajo”.
Vaciamiento productivo y traslado a Buenos Aires
El cierre de la planta en Entre Ríos expone una preocupante asimetría en la distribución territorial de las actividades industriales de la firma, afectando el rol de la provincia como proveedora de valor agregado en la cadena de reciclaje y refinamiento de insumos básicos.
La fábrica local funcionaba como abastecedora de materia prima clave para la sucursal que posee la firma en San Martín, provincia de Buenos Aires. Los operarios entrerrianos realizaban la recolección de rezagos de las baterías usadas para su reutilización y posterior refinamiento de plomo industrial. Tras el desmantelamiento de la filial local, la planta de Buenos Aires será la única que quedará operativa en la estructura de la empresa.
Frente a esta situación que deteriora el tejido social de la región, Fernández definió el impacto de la medida en la comunidad: “La incertidumbre no es solo de los trabajadores, sino de las familias y amigos que se fueron enterando por los medios”.
Intervención gremial y convocatoria a audiencia de conciliación
Ante la gravedad del conflicto en el Parque Industrial Gualeguaychú, delegados del Sindicato de Químicos y Petroquímicos de Zárate y Campana se trasladaron hacia la ciudad para acompañar a los damnificados y formalizaron una presentación ante las autoridades administrativas del sector laboral. “La situación está igual que el viernes, cuando se informó sobre los despidos y que la empresa cerraba por una cuestión de producción”, manifestaron desde la organización gremial a Radio Máxima.
Por su parte, ante el anuncio de cierre de la planta de baterías UniónBat y el consecuente despido de la totalidad de su personal, la Secretaría de Trabajo de Entre Ríos informó que intervino de manera inmediata en resguardo de la legislación vigente.
La dependencia provincial convocó a una audiencia de conciliación para el próximo jueves 2 de julio, a las 12 horas, con el objeto de acercar a las partes, garantizar los derechos de los trabajadores y explorar alternativas que minimicen el impacto social del cierre. Asimismo, funcionarios de la delegación regional realizaron una inspección de constatación física en el establecimiento industrial a fin de verificar las condiciones y el estado de situación de los damnificados. "El gobierno provincial, a través del Ministerio de Gobierno y Trabajo, está siguiendo de cerca la situación", indicaron desde la secretaría laboral.