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Ante el avance de la reforma previsional, se dispararon 40% los trámites para jubilarse en Entre Ríos y ahora atienden los sábados

Ante la reforma jubilatoria en Entre Ríos crece la preocupación y se dispararon un 40% las solicitudes para jubilarse. La Caja de Jubilaciones pasó de 1.300 a más de 2.000 expedientes por temor al ajuste. Atienden los sábados.

Por Redacción

Viernes, 03 de julio de 2026 a las 15:33

El fuerte impacto social y administrativo que genera el debate del proyecto oficialista en la Legislatura provincial empieza a reflejarse en la preocupación de las personas en condiciones de jubilarse. El número de entrerrianos que piden acceder a su jubilación en Entre Ríos aumentó un 40% en las últimas semanas, según los datos difundidos por la propia Caja de Jubilaciones y Pensiones de la provincia. El organismo previsional pasó de tramitar un promedio habitual de 1.300 expedientes a superar de forma repentina los 2.000 casos en gestión.

El notable incremento de las solicitudes y la sobredemanda de turnos se consolidaron inmediatamente después de que el Poder Ejecutivo enviara a la Legislatura el polémico proyecto de reforma previsional, un escenario que aceleró las determinaciones de miles de trabajadores del sector público entrerriano.

El factor temor: Apurar los trámites antes del cambio de ley

El presidente de la Caja de Jubilaciones, Gastón Bagnat, confirmó la tendencia y precisó que los expedientes iniciados y los turnos solicitados crecieron entre un 30% y un 40% por encima del promedio habitual del organismo. Al respecto de la reacción de los aportantes que buscan ponerse a resguardo ante las modificaciones del sistema, el funcionario sostuvo: “Es una situación previsible y bastante normal y entendible en un proceso así”.

Según explicó el titular del ente, el perfil de los solicitantes se concentra en empleados de la administración pública, la salud y la educación que ya cumplen con los requisitos de aportes y edad, pero que optaron por blindar su situación previsional frente al avance parlamentario del ajuste.

“Hay mucha gente que ya tiene los derechos jubilatorios adquiridos y que, ante este escenario, por ansiedad, por temor, por ahí desinformación, quiere estar tranquila”, expresó Bagnat.

El funcionario reconoció que el nivel de actividad interna se incrementó de manera marcada en todas las áreas de control y otorgamiento de la repartición provincial.

Saturación de turneros y atención los días sábados

La aceleración de los expedientes expone la magnitud de la preocupación que anida en las bases trabajadoras de la provincia. Bagnat dio cuenta del volumen total de la demanda previsional acumulada durante el último período para mensurar el escenario actual: “En dos años y medio de gestión, tramitamos 7.500 jubilaciones”, afirmó, detallando que a ese número estructural deben sumarse cotidianamente los reconocimientos de servicios, pedidos de ajustes de haberes, trámites de salario familiar y otras actuaciones administrativas.

El crecimiento del universo de consultas no se limita de forma exclusiva a quienes están en condiciones de pasar a la pasividad de manera inmediata, sino que también alcanza la gestión de pensiones por fallecimiento y otros beneficios sociales de la seguridad social. Bagnat resumió el perfil de las personas que más buscan apurar la presentación ante las oficinas: “Los que están pasados de años de servicio, o pasados en edad”.

Para intentar absorber la masa crítica de nuevos pedidos y evitar el colapso definitivo del sistema de atención digital, las autoridades provinciales debieron implementar un esquema de contingencia:

El organismo habilitó la atención presencial los días sábados, una modalidad excepcional que ya funciona desde hace más de dos meses. La medida está orientada a personas que deben realizar trámites de jubilación o pensión y no pueden acercarse durante los horarios de la semana. La atención de los sábados requiere la presencia física obligatoria del titular, prohibiendo la intervención de apoderados o abogados.“El turnero ya se estaba saturando y la demanda de trámites subía”, indicó finalmente Bagnat, argumentando que la decisión horaria debió ser acordada de urgencia con los propios trabajadores de la Caja para ampliar la capacidad operativa y evitar que los pedidos acumulados dilataran aún más los plazos de otorgamiento en un contexto de extrema sensibilidad social.