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Orgullo entrerriano: Lisandro Martínez convirtió un golazo y su mamá lo vivió con emoción desde la tribuna

El defensor de Gualeguay metió un gol clave ante la presencia de su madre en las tribunas. Luego recordó los días oscuros de su lesión.

Por Redacción

Sabado, 04 de julio de 2026 a las 15:25

Las historias que se tejen detrás de los flashes de las grandes competencias internacionales suelen guardar un profundo arraigo con el interior del país, allí donde el esfuerzo familiar y el afecto comunitario sostienen los primeros pasos de quienes luego defienden la representación popular. Tras consumarse la sufrida clasificación de la Selección Argentina a los octavos de final del Mundial 2026, el defensor oriundo de Gualeguay Lisandro Martínez y su madre protagonizaron uno de los momentos más conmovedores en el Hard Rock Stadium. Luego del triunfo ante Cabo Verde, Silvina Cabrera pudo volver a abrazar a su hijo, a quien desde pequeño llama cariñosamente "Gogo", en un reencuentro cargado de memoria y emoción.

Silvina siguió las alternativas del encuentro desde uno de los palcos del estadio junto a Muriel "Muri" López Benítez y su pequeña nieta, celebrando una noche inolvidable para la familia del defensor nacido en Gualeguay, quien además convirtió un gol fundamental para destrabar el partido en el tiempo suplementario.

Superación y arraigo: el recuerdo de los "días muy oscuros"

Detrás del presente deportivo del futbolista de Entre Ríos se esconde un largo proceso de recuperación que demandó una enorme fortaleza mental ante la adversidad. Al finalizar el encuentro, Martínez recordó el camino transitado para reponerse de la grave lesión que lo mantuvo varios meses alejado de las canchas:

"Fueron días muy oscuros, donde no ves otra cosa que sufrir. Ahí es cuando uno se tiene que aferrar a la familia, a la gente que uno quiere. Sin duda ellos son mi motor".

En el diálogo con la prensa, el zaguero central puso en valor la presencia de su madre en las tribunas, manifestando que “hacía mucho tiempo no veía”. Asimismo, remarcó la importancia del núcleo afectivo que lo contuvo en los momentos de mayor incertidumbre:

“Mi hija y mi mujer fueron una parte muy importante porque me lesioné y al mes nació mi hija, sin ella hoy no sé si estaría acá. El gol es para ellas dos”.

Antes de retirarse, el futbolista dejó en claro que la distancia no diluye el sentido de pertenencia con su tierra natal, cerrando la nota concedida al periodista Gastón Edul con un fuerte: “¡Saludos a todo Gualeguay!”. El central entrerriano dejó además una profunda reflexión sobre la necesidad de resistir y mantener la convicción ante los momentos complejos de la vida:

"En la vida hay que pelearla, loco, hay que pelearla, hay que dejar todo. A veces no se ve esa luz que está ahí, pero si vos luchás, las cosas buenas van a llegar".

El carácter colectivo y el apoyo del público argentino

Al evaluar el desarrollo del juego en Miami, el defensor analizó la capacidad de reacción del equipo conducido por Lionel Scaloni tras el empate transitorio del conjunto africano. Para el zaguero, la resolución del encuentro ratificó la identidad del plantel de la Selección Argentina:

"Te muestra el carácter del equipo, la personalidad. Son golpes duros cuando te empatan de esa manera, pero ya lo demostramos en el Mundial anterior y ahora tenemos que seguir mostrando lo mismo".

Por otro lado, Martínez se mostró sumamente agradecido por el acompañamiento de la parcialidad albiceleste, que exportó la mística de los barrios a los Estados Unidos.

"Parecía que estábamos de local. Nosotros siempre vamos a tratar de que la gente se sienta identificada y cuando haya que luchar, lucharemos hasta el final como lo hicimos hoy", expresó.

La importancia de la fortaleza mental de cara a los octavos de final

Al rememorar los meses más difíciles de su tratamiento médico, el gualeyo extendió los agradecimientos hacia quienes mantuvieron la confianza en sus condiciones: "Doy gracias por la familia que tengo, por la hija que tengo, por las personas que estuvieron conmigo, por la gente del Manchester United y por la gente de la Selección que siempre creyó en mí". En ese sentido, concluyó dejando un mensaje sobre el valor de la templanza y el compromiso social que asumen al vestir la camiseta nacional: "Cuando el cuerpo no acompaña hay que darle con la cabeza y pensar en las personas queridas. No le podemos fallar a los argentinos".

Con la clasificación asegurada y la mente puesta en el próximo desafío eliminatorio, el futbolista entrerriano llamó a mantener la prudencia institucional para evitar caer en triunfalismos desmedidos. "Confiados nunca. En el fútbol puede pasar un montón de cosas y no hay que subestimar a nadie. Lo que sí podemos decir es que siempre vamos a tratar de dejar a nuestro país bien parado", concluyó. Mientras la delegación planifica los entrenamientos de la semana, la imagen del abrazo entre Lisandro y su madre queda como un testimonio de que el verdadero motor de los ídolos populares reside en sus raíces afectivas.