En un escenario que comenzó siendo adverso y que puso a prueba la templanza del plantel, la Selección Argentina protagonizó una remontada memorable para avanzar a los cuartos de final del Mundial 2026. El conjunto dirigido por Lionel Scaloni venció 3 a 2 a Egipto en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta, luego de estar dos goles abajo en el marcador, demostrando que el carácter de este equipo se sostiene en el esfuerzo y la identidad federal que conmueve a cada rincón del país. Ahora, la Albiceleste aguardará por el vencedor del cruce entre Colombia y Suiza.
El inicio del encuentro fue cuesta arriba para los campeones del mundo, que debieron lidiar con la efectividad de un rival ordenado. Egipto golpeó primero a los 14 minutos del primer tiempo con un cabezazo certero de Yasser Ibrahim tras un tiro de esquina, descolocando a la defensa nacional. Poco después, la Argentina tuvo la gran oportunidad para igualar el trámite, pero Lionel Messi falló un penal a los 20 minutos, el cual fue contenido por el arquero Mostafa Shobeir Oufa.
A pesar del impacto anímico, el capitán y referente de las mayorías populares no bajó los brazos: estuvo cerca del empate con un tiro libre magistral que dio en el palo, mientras el guardameta africano volvía a lucirse ante los intentos de Alexis Mac Allister y Julián Álvarez, sosteniendo la ventaja mínima para su delegación antes del descanso.
El golpe adverso y la prueba al carácter del campeón
En el complemento, la Selección conducida por Scaloni salió decidida a cambiar la historia e imponer sus condiciones, aunque el desarrollo del juego volvió a presentar serias dificultades defensivas ante las réplicas del conjunto rival. A los 58 minutos, Mostafa Ziko marcó lo que parecía el segundo tanto para Egipto, pero la acción fue correctamente anulada por una infracción previa sobre el defensor entrerriano Lisandro Martínez.
Sin embargo, la insistencia del equipo de la federación africana tuvo su premio nueve minutos más tarde, cuando el propio Ziko encabezó un contraataque letal y esta vez sí estableció el 2-0 transitorio, un resultado que encendía las alarmas y parecía sentenciar la suerte de la delegación nacional en el certamen ecuménico.
La reacción agónica con los goles de Cuti Romero y Lionel Messi
Cuando el panorama se tornaba oscuro y la eliminación en los octavos de final parecía inevitable para el conjunto albiceleste, emergió la rebeldía y el orgullo que caracteriza a este grupo de futbolistas. A los 79 minutos de juego, el defensor Cristian "Cuti" Romero descontó de cabeza tras un preciso centro de Lionel Messi y encendió la ilusión de los miles de hinchas que acompañan al equipo.
La presión argentina se volvió asfixiante y el desahogo no tardó en llegar de la mano del máximo ídolo popular. Apenas cuatro minutos después del descuento, el capitán aprovechó un rebote dentro del área y sacó un potente derechazo para igualar el encuentro 2 a 2, completando una ráfaga de fútbol y coraje que le devolvió el alma al cuerpo a todo el pueblo argentino y garantizó el pasaje a la próxima ronda de la cita mundialista.