El seleccionado español confirmó su gran presente al derrotar por 2-0 a Francia en las semifinales de la Copa del Mundo organizada por Canadá, Estados Unidos y México. Con una actuación sustentada en el control de la pelota y una innegable superioridad táctica, el equipo dirigido por Luis de la Fuente selló su pasaje al partido definitorio, donde podría cruzarse con la Selección Argentina, siempre y cuando la Albiceleste supere su histórico duelo ante los británicos.
El encuentro se disputó bajo un claro dominio de la "Furia Roja", que logró neutralizar a las principales figuras francesas y administrar el desarrollo del juego a partir de la posesión sostenida. Este triunfo le permitió a España acceder a la segunda final mundialista de su historia, buscando emular la gesta conquistada en Sudáfrica 2010.
El camino al triunfo: paciencia, posesión y un penal clave
Desde los primeros minutos, el conjunto español comenzó a imponer sus condiciones en el campo de juego, moviendo el balón con paciencia y obligando a Francia a retroceder contra su propia área. La apertura del marcador llegó a los 21 minutos de la primera etapa, producto de una jugada que desnudó las falencias defensivas del equipo galo.
Tras un centro del defensor Marc Cucurella, el lateral francés Lucas Digne intentó despejar dentro del área, pero terminó impactando sobre el juvenil Lamine Yamal. El árbitro salvadoreño Iván Barton no dudó y sancionó la pena máxima. El encargado de ejecutar fue Mikel Oyarzabal, quien remató con absoluta precisión a media altura y junto al palo izquierdo del arquero Mike Maignan. Aunque el guardameta adivinó la dirección, no logró evitar el 1-0 que materializaba el dominio ibérico.
La respuesta de "Les Bleus" fue escasa y carente de ideas durante la primera mitad. Su única aproximación nítida nació de una rápida transición ofensiva en la que Michael Olise asistió a Ousmane Dembélé, quien luego habilitó a Kylian Mbappé. Sin embargo, el delantero no consiguió acomodarse para definir. Por el contrario, España siguió asfixiando la salida rival: Lamine Yamal volvió a desequilibrar por la derecha y, tras asociarse con Dani Olmo, envió un centro para Fabián Ruiz, cuyo remate salió apenas desviado.
Pedro Porro sentenció la historia y apagó las ilusiones francesas
En el complemento, España no modificó su libreto: mantuvo la intensidad, recuperó rápidamente el balón y redujo al mínimo los espacios. Fue así que rápidamente encontró el segundo grito de la jornada. A los 12 minutos, Pedro Porro sorprendió con una profunda proyección ofensiva, combinó nuevamente con Dani Olmo y definió con un remate cruzado al primer palo para establecer el contundente e irreversible 2-0.
Francia intentó ensayar una reacción basada exclusivamente en arrestos individuales de Mbappé, quien probó con remates desde media distancia, aunque siempre encontró respuestas seguras en Unai Simón, una de las figuras silenciosas del encuentro. En el tramo final, un remate de taco de Aurélien Tchouaméni y una ocasión de Dembélé en tiempo agregado no fueron suficientes para quebrar a una defensa española que respondió con firmeza.
Mientras en Entre Ríos y a lo largo de todo el territorio nacional crece la expectativa por el cruce de nuestra Selección, España ya demostró que es un equipo con autoridad y personalidad colectiva.