Organizada por la filial Crespo, se realizó en dicha localidad la Asamblea Anual Ordinaria del Distrito III Entre Ríos de Federación Agraria Argentina (FAA), con una nutrida y representativa participación de delegados federados llegados desde distintos puntos de la geografía provincial. Durante el encuentro, desarrollado este sábado 18 de julio, los pequeños y medianos productores analizaron el complejo escenario socioeconómico que atraviesa el sector agropecuario e hicieron oír su voz frente a los proyectos que amenazan la soberanía productiva y el trabajo en el territorio.
La convocatoria no solo sirvió para consolidar los liderazgos institucionales de las bases, sino también para fijar una postura firme y unánime en defensa del modelo productivo familiar frente a los embates de la desregulación económica nacional.
Rechazo absoluto a la extranjerización de tierras y a UPOV 91
En el marco de las deliberaciones, los delegados campesinos y productores de la provincia se expresaron de manera rotunda en contra de la derogación de la ley que limita la extranjerización de tierras a nivel nacional, advirtiendo sobre el peligro que implica la entrega de los recursos naturales y el territorio a capitales especulativos.
Asimismo, la Federación Agraria Argentina manifestó un enérgico rechazo a la propuesta de adhesión de la Argentina al convenio de UPOV 91 dentro de la legislación de semillas. Los federados alertaron que este marco normativo contempla el patentamiento de los eventos de mejoramiento vegetal, una medida que elimina de forma directa el derecho ancestral de uso propio del agricultor sobre sus cosechas, subordinando la labor rural al control de las corporaciones biotecnológicas.
Presión fiscal, falta de crédito y el drama de las economías regionales entrerrianas
En otro orden de debate, los asistentes remarcaron la continuidad de una insostenible presión fiscal que asfixia a quienes producen en el interior profundo, sumada a la ausencia de un esquema de financiamiento adecuado por parte del sistema bancario público y privado, situación que margina y excluye directamente al pequeño y mediano productor del circuito productivo.
El análisis de la coyuntura prestó especial atención a la realidad crítica que enfrentan dos pilares fundamentales de las economías regionales entrerrianas:
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Sector arrocero: Atraviesa una severa crisis marcada por la falta de previsibilidad y costos operativos que impiden la sustentabilidad de las chacras.
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Citricultura: Enfrenta una prolongada realidad de trabajo a pérdida, agravada por la amenaza de plagas y la ausencia de políticas de fomento comercial.
Productores vinculados a estas cadenas productivas expusieron con crudeza la acuciante situación y la profunda incertidumbre que atraviesan ambos sectores de la producción local, sin que se visualicen señales de alivio en el corto plazo.
Ratificación institucional y compromiso con el arraigo entrerriano
Pese al contexto adverso, los delegados presentes en la asamblea ratificaron la voluntad inquebrantable de seguir aportando, con esfuerzo, sacrificio y vocación de trabajo, al desarrollo de la economía provincial y nacional desde un sector con fuerte arraigo territorial y valor comunitario.
En el plano de las autoridades, durante la jornada fue ratificada la postulación del productor arrocero Luciano Challio como director del Distrito III Entre Ríos, al tiempo que fue reelecto en el cargo de vicedirector. Por su parte, los jóvenes federados Gastón Velásquez y Lucero Kuhn fueron confirmados como coordinadores de la Juventud de la entidad.