La relación bilateral entre los dos socios comerciales más importantes del Mercosur atraviesa su punto de mayor zozobra en décadas, amenazando la integración regional y la cooperación productiva que sostiene a las economías provinciales. El gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva activó este domingo una batería de respuestas diplomáticas contra la Argentina, la más dura de los últimos años: llamó a consultas a su embajador en Buenos Aires, Julio Bitelli, y citó al embajador argentino en Brasilia, Daniel Raimondi, para que dé explicaciones formales ante el Ministerio de Relaciones Exteriores del vecino país.
Injerencia política y exabruptos en San Pablo
El conflicto en la política exterior nacional se desató tras la participación del presidente argentino en el lanzamiento de la campaña opositora en territorio brasileño. Durante el evento de la Convención Nacional del Partido Liberal (PL) celebrado el sábado en San Pablo, el mandatario argentino dedicó su discurso a atacar a su par de Brasil, a quien calificó de manera indirecta como “ladrón”, “presidiario” y “totalitario”.
El desembarco en el país vecino tuvo como objetivo explícito respaldar la postulación del senador Flávio Bolsonaro de cara a las elecciones presidenciales del próximo 4 de octubre, comicios en los que el actual jefe de Estado buscará su cuarto mandato constitucional.
Ataques a la estabilidad económica regional
Lejos de encauzar el diálogo institucional que requiere el intercambio comercial entre ambas naciones, la diplomacia argentina volvió a tensar los lazos estratégicos mediante descalificaciones personales y agravios directos hacia el liderazgo político de la región.
Durante su intervención ante el auditorio partidario, el mandatario insistió en descalificar la gestión estatal brasileña y compararla con el escenario macroeconómico argentino:
“Si en Argentina tenemos como factor económico lo que llamábamos el Riesgo Kuka, acá en Brasil hoy tienen el Riesgo Lula y se refleja claramente en el mercado accionario. ¿Por qué se ve amenazado? Porque hay alguien que está dispuesto a hacerle frente y convertirse en la voz de esa mayoría silenciosa que ya sufrió abusos. Hablo de Flávio Bolsonaro. Confiamos en tí para lograr parar a la basura socialista“.
La respuesta institucional del Palacio de Itamaraty marca un quiebre de gravedad histórica que impacta de forma directa en los acuerdos de integración regional y en la previsibilidad que demandan los sectores productivos y exportadores de las provincias argentinas.