En el marco de un plan integral de recuperación del patrimonio histórico de Paraná, la Municipalidad avanza en los últimos detalles para poner nuevamente en funcionamiento el emblemático reloj del Palacio Municipal. La intervención, impulsada por la intendenta Rosario Romero, busca resolver falencias estructurales y devolverle el esplendor a uno de los símbolos arquitectónicos más importantes de la capital entrerriana.
La obra no solo contempla la reparación de la maquinaria interna, sino también un cambio estético y funcional en su fachada. Según explicó la directora de Patrimonio Urbano Arquitectónico, Mariana Melhem, el proyecto surgió ante el evidente deterioro de las esferas, muchas de las cuales estaban fisuradas, rotas o habían sido reemplazadas por piezas no originales, además de la pérdida de las agujas en algunos de sus cuadrantes.
Tecnología y precisión: los detalles de la obra
La restauración fue adjudicada a una empresa cordobesa especializada en relojería de gran porte, que trabajó de manera conjunta con una firma local. Debido al desgaste por décadas de uso, el mecanismo fue desmantelado por completo y trasladado a un taller especializado para su puesta a punto.
Se reemplazaron los antiguos vidrios de las esferas por policarbonatos de alta resistencia. Esta decisión técnica, detallada por la arquitecta Florencia Barzán, busca evitar roturas y garantizar la durabilidad del sistema ante las inclemencias climáticas.
La maquinaria presentaba riesgos críticos, como la posibilidad de desprendimiento de sus pesas de más de 50 kilos. La restauración incluyó la limpieza profunda, el ajuste del calibre y la colocación de nuevas agujas.
Una vez finalizado el montaje, el personal municipal recibirá formación específica para realizar el mantenimiento preventivo y asegurar que el reloj no vuelva a detenerse.
Un plan integral para el patrimonio de Paraná
La puesta en marcha del reloj, prevista para los próximos días, es solo una parte de una intervención mayor en el edificio municipal. El plan general incluye la reparación estructural de las columnas —basada en un estudio técnico de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN)— y la recuperación de los ornamentos de la fachada.
Este esfuerzo de gestión busca que, para fin de año, el Palacio Municipal luzca renovado. Para las autoridades, estas acciones representan una política de estado que trasciende lo estético, enfocándose en la conservación de la identidad y la puesta en valor de los espacios públicos que pertenecen a todos los paranaenses.