La ciudad de Paraná enfrenta una contingencia en el servicio de agua potable debido a un desperfecto eléctrico ocurrido este lunes alrededor de las 18:00 horas. El inconveniente se localizó en un transformador de la Toma Nueva, afectando directamente el proceso de captación del recurso crudo del río Paraná. Según informaron las autoridades, la falla redujo drásticamente la capacidad operativa: de las cinco bombas de extracción, solo dos se encuentran funcionando, lo que ha generado una merma crítica en la producción de las plantas potabilizadoras.
Esta situación impacta directamente en la Planta Echeverría, que ha visto reducido su volumen de tratamiento a casi la mitad de lo habitual. Como consecuencia, el transporte de agua hacia los centros de distribución Ejército, Ramírez, Lola Mora y Parque del Lago se ve limitado, provocando baja presión o falta total de suministro en vastos sectores de la capital entrerriana.
Trabajos de reparación y asistencia técnica
Desde el inicio de la falla, personal técnico de la Municipalidad trabaja intensamente en el lugar para restaurar los sistemas. Las tareas se centran en la habilitación de un nuevo sistema eléctrico que permita poner en marcha al menos dos de las tres bombas que quedaron fuera de servicio.
Las labores se llevan adelante en coordinación con la empresa Enersa, cuya asistencia es clave para resolver el problema en el transformador afectado. Aunque esta planta mantiene su producción normal, su aporte representa una parte minoritaria del sistema total de la ciudad, por lo que no alcanza a compensar la caída en la red general.
¿Cuándo se normalizará el servicio?
Las proyecciones oficiales indican una recuperación gradual del sistema durante la jornada del martes. Se estima que hacia las primeras horas de la mañana se logre recuperar el 80% del volumen de captación, mientras que la normalización plena —con la activación de la quinta bomba— podría demorar algunas horas adicionales.
Sin embargo, el restablecimiento en los hogares no será inmediato. Una vez reparada la falla eléctrica, las cisternas de los centros de distribución deben recuperar sus niveles adecuados antes de inyectar el recurso a la red con la presión habitual. Por este motivo, podrían registrarse interrupciones temporales durante la transición.